Hace unos años descubrí de casualidad los Talleres de verano Difumina. Una semana en el Prepirineo dibujando como loco, de la mano de 2 ilustradores experimentados, en compañía de veintitantos dibujantes simpáticos y con una piscina suculenta. Como si fueran unas colonias para dibujantes con la ventaja de aprender de personas con trayectorias más que interesantes. Desde 2013, no me he perdido una sesión, y he tenido el placer de ser alumno de Malota, de Puño, de Violeta Lópiz y de Max. En 2014 se nos ocurrió montar un fanzine con nuestras experiencias y cotilleos. Estas fueron mis aportaciones.

 

 

 

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